Fotografía: Tomada por mí, en el jardín detrás de la Catedral de Notre Dame de Paris. Me encanta la imagen, no solo por el hecho artístico sino también por lo que esconde al final: aquellas personas divirtiéndose como niños.
Ailén
¿Nunca se dieron cuenta de que el hombre es una maquina creadora sorprendente? Es claro: insuperable.. Y siempre tiene la misma rareza: la creación de un personaje. Ya sea o no explicito, el creador se esconde debajo de su obra para dar paso a su maravilla y que esta deslumbre al publico. Deja que este revele la novedad, para que los absorba, para que deseen conocer más y mas. Los interlocutores se ocultan en la música, el cine, la publicidad, el arte, en la literatura. Seguramente surjan de lo inesperado, como mascaras autómatas. Pero lo que cuenta es que sirven, pues transmiten lo que de otra forma nunca se mostraría tal cual el deseo del innovador. ¿Por qué? Porque somos cobardes, y preferimos que aplaudan a nuestras ficciones y se conmuevan con nuestros inventos.
Ailén
Entre la novela y la vida hay la misma diferencia que entre el sueño y la vigilia: el escritor cambia, disfraza la realidad para ejecutar actos infinitamente deseados. Y, como en sueños, esos cambios, esos disfraces, son casi siempre inconscientes.
Ernesto Sábato, Heterodoxia. Buenos Aires: La Nación, pag 23.
Mira sus ojos. ¿Acaso no es perfecto el bamboleo de sus parpados cuando se hace el distraído? Admítelo, te vuelve loca. Sin embargo te cuesta asimilarlo en el momento y lo piensas mucho después; te arrepientes de no habérselo dicho ni bien fijó su mirada en la tuya, firme y sin preocupaciones. ¿Porque no se lo dices? Si puedes decirle cualquier cosa. Puedes decirle que te bese frente a miles de personas y que baile contigo un vals aunque el rock & roll estalle las paredes.
Ailén
Cuidado: los planetas se acercan y tú no eres más que polvo de sus huesos.
Uranus, dios del cielo, hijo y esposo de Gea, diosa de la Tierra, no tendrá piedad por tus suspiros, que se perderán apenas el comprima con su pecho las almas del mundo.

Neptune, hijo de Saturn y Ops, hermano de Jupiter, gobernador de aguas y mares, estallará las fosas de la oscuridad, mostrando a la luz las criaturas a las que jamás se les habia permitido escapar de la cárcel del olvido.

Saturn, dios de la agricultura y la cosecha, hará polvo las semillas de la creación y se empachará en granos hasta que la codicia de su avaro estómago detone en inmundicia.
Jupiter, rey del cielo y de la tierra, solo se preocupará por la energía de tu piel, que utilizará en la creación de los rayos que destruirán todo a su paso, menos a las mujeres, que en apetito amoroso sucumbirán entre sus muslos.

Pluto, dios del inframundo, morirá de ansias por recibirte, encantado de ofrecerte a las aguas de sus oscuros canales, decorados con gritos y traiciones.
Sun, Helios en la mitología griega, gran representante de los titanes, radiará como nunca y su luz cegará y quemará hasta su carro alado que ya no podrá pasearlo por los cielos, ahora destruidos por Uranus. Y por su impulsividad resplandecerá aun más, hasta iluminar el universo y colmarlo de blanco, desapareciendo a los dioses y abandonándolo en su soledad, deseoso de morir junto a las estrellas.
Ailén


¿Escuchas la cantidad de risas que nos han acompañado?